Juan 3:16 

Este versículo nos relata cuan grande ha sido el amor de Dios para con la humanidad que dio a su hijo UNIGENITO para que no nos perdamos sino que vivamos para siempre. Hay que retroceder un poco en la historia para entender el porque de este amor tan grande de Dios para con nosotros. 

Génesis 2: 15 al 17 

Dios le dio una orden al hombre una ley para vivir que podía comer de todo árbol que fue creado, el hombre podía disfrutar plenamente de todo lo que Dios creo, pero había un limite para el hombre y esta en el versículo 17 dice: “mas del árbol  de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.  Dios le dio un mandato al hombre para que no comiera del árbol porque moriría y el significado de la muerte: perdición, destrucción, toda clase de mal sobre la tierra, es muerte para el hombre; las luchas que uno tiene día a dia para sobrevivir significa muerte, problemas entre los seres humanos significa muerte y Dios quería que el hombre no viviese eso y por eso le dijo que no tocasen ese árbol. El no tocar el árbol era una prueba para ver la fidelidad del hombre hacia Dios. El tocar ese árbol significaba desobediencia a nuestro creador, cada vez que hacemos algo que se nos dice que no los hagamos por nuestro bien significa desobediencia y el hombre cometió tal acto de desobediencia contra Dios su creador.       

Génesis 3: 6 y 7 

Aquí en ese versículo vemos que el árbol que se le ordeno que no comiese, de ese comieron y en el versículo 7 Dice: “fueron abiertos los ojos de ambos” pasaron los límites y ahí empezó la primera consecuencia del pecado, perdieron la inocencia y “conocieron que estaban desnudos”. Cuando nos dicen “no juegues con fósforos, con electricidad, etc. porque te puedes quemar” es por nuestro bien, es evitándonos un dolor un sufrimiento y cuando de cabezas duras lo hacemos vemos sus consecuencias. Adán y Eva vieron la primera consecuencia de su desobediencia.

 Génesis 3:18

 Aquí vemos que Dios le da la sentencia que les había advertido en el versículo 17 del capitulo 2. El fruto de desobedecer a Dios es la muerte. ¿Es Dios malo con nosotros? No lo creo así. Dios tiene motivos por el cual odiarnos y aborrecernos porque le desobedecemos, en nuestros actos, haciendo lo contrario a lo que dice en su palabra, pero en Juan 3:16 dice “de tal manera amo Dios al mundo”. Dios nos amo tanto que Él hizo un medio para pagar por nuestros pecados y era “sacrificar un cordero, palomino, etc. en levíticos detalla como deberíamos pagar por cada pecado” pero esa manera era una manera que los hombres lo hacían por hacer, no porque sentían hacerlo y Dios vio que de esa manera nunca seriamos salvos, al contrario, nos estaríamos hundiendo mas porque no lo estábamos haciendo de corazón. ¿Podía Dios quebrantar su ley? Yo pienso que no, porque si así fuese perdería credibilidad y Dios nunca falta en su palabra “el cielo y la tierra pasaran mas mis palabras no pasaran” (mateo 24:35).

Dios vio que sino hubiese un sacrificio puro, un sacrificio que pudiese pagar el peso de nuestros pecados nos íbamos a perder irremediablemente.     Dios es eterno (Apocalipsis 1:8)  y en su eternidad vio que su creación, la imagen Él, del la semejanza de Él iba a perderse (Génesis 2:26) y eso le dolió en su corazón, es como cuando estamos haciendo una manualidad que vemos que va todo bien y cuando vamos a finalizar vemos que se va a echar a perder y nos duele. Tratamos de solucionarlo, repararlo y si debemos volver al principio volvemos para que no se pierda. Dios no quería que nos perdiésemos, y su ley “el alma que pecare morirá”  no podía caer al suelo, por ello (filipenses 2:5 al 8 ) se despojo de ser Dios por amor de cada uno de nosotros, se hizo hombre “y vimos su gloria como la del unigénito de Dios” vivió como hombre “y amo a los suyos hasta el fin” no rechazo a nadie, porque su amor es para todos: blanco, negro, rico, pobre, hombre, mujer, libre, esclavo para todos. Y se humillo muriendo en la cruz por amor a cada uno de nosotros.

En la dimensión espiritual fue ese el sacrificio que se necesitaba para el perdón de nuestros pecados, para que fuésemos redimidos por su sacrificio y no quebrantar su ley y como su sacrificio fue el necesario la muerte no le resistió y la muerte no lo soporto y al tercer dia resucito. Muchos muertos en la Biblia fueron resucitados pero ninguno resucito como resucito Jesucristo que Él resucito por sí solo (Apocalipsis 1: 5). Él es el “primogénito de los muertos” porque su sacrificio fue el de alguien puro, libre de pecado, no tubo mancha alguna y murió para que cada uno de nosotros vivamos eternamente. Él no quebranto su ley, Él pago el sacrificio que exigía la ley que el puso, por eso creo que Él no quebranta su ley, porque Él pago el sacrificio que la ley exigía para que fuésemos salvos. ¿Por qué el pago ese sacrificio? Por su amor para con cada uno de nosotros (Juan 3:16).

El misterio de la muerte de Jesús  es que Él no desea que tú y yo muramos, ese no fue su deseo al crearnos, su deseo fue que vivamos eternamente y para siempre, pero al pecar estamos condenados a muerte y para que no nos perdamos Él vino y murió para que vivamos eternamente con Él (Apocalipsis 21:3 al 7) . 

Deja que el amor que Dios quiere regalarte fluya en tu vida aceptándolo como tu señor y Dios, Él no quiere que te pierdas, ni que mueras, Él quiere que vivas eternamente con Él, dale la oportunidad para que Él cambie y transforme tu vida para bien. 

Si deseas aceptar a el Señor Jesús como tu salvador escribe a la siguiente dirección: elguillegary@hotmail.com y oraremos por ti.

También puedes ir a una iglesia  en donde se predique del Señor Jesús y acéptalo como tu salvador. Para vivir una vida agradable a Dios:

1.    Cree en el Señor Jesús y confiésalo con tu boca como tu salvador.

2.    Adora su nombre, lee la Biblia, habla con Dios a través de la oración y visita una iglesia.

3.    Háblale a los demás del Señor Jesús. 

Dios te Bendiga mucho, gracias por tu visita. 

Vuelve a visitarnos, te esperamos.