El Ejemplo de Abel

Dios te Bendiga.

Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Hebreos 11.4

Vivimos una vida llena de comodidades, y dentro de todas esas comodidades tenemos un mejor acceso a escuchar, leer, ver y recibir la palabra de Dios hasta en la comodidad de nuestros hogares. Ahora si llevamos nuestras mentes al principio de los tiempos, El Génesis, vemos que el cuarto ser humano que habitó la tierra no tenía todas las facilidades que tú y yo tenemos hoy para tener un acceso a Dios, pero él entendió que tenía que agradar a Dios y agradó a Dios.

Abel y Caín comenzaron a trabajar en la tierra y ambos en un momento de sus vidas trajeron ofrenda a Jehová. Entendieron que Dios se merecía ofrenda, hoy en día nuestra alabanza, adoración, nuestra entrega; y ambos se ofrendaron a Dios.

Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Génesis 4.3-5

Ambos ofrendaron, pero la biblia hace una diferencia en el tipo de ofrendas, Caín solo trajo el fruto de la tierra, probablemente no trajo lo mejor, o no trajo lo primero, o no trajo lo más lindo, o simplemente trajo lo que le pareció correcto a Jehová. Hoy en día puede ser algo a medias, una oración por costumbre, una alabanza porque alguien más te diga, pero en realidad no quieres adorar, dar diezmos y ofrendas por compromiso, entre otras cosas.

En cambio, Abel ofrendó lo primogénito (lo primero) y lo más gordo (lo mejor). Abel ofrendó lo mejor para Dios, porque entendió por la fe que Dios se merecía lo mejor. No es darle al Dios parte de nuestro tiempo, parte de nuestras vidas, parte de nuestro dinero, parte de lo que sea que tengamos; sino darle a Dios lo mejor porque Dios se merece lo mejor.

Dios ha hecho y continúa haciendo cosas hermosas en nuestras vidas, si observas, puedes respirar por la gracia de Dios, hay muchos que respiran a través de un tanque de oxigeno, pero por la gracia de Dios contigo y conmigo no es así; Dios envió a Jesús a morir por ti y por mi sin costo alguno solo lo envío por gracia y amor a ti y a mí.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

Juan 3.16-17

Si continuamos mencionando cosas o hemos veremos que hay muchas cosas las cuales Dios ha hecho en nuestras vidas que nos muestran su gran amor. ¿Y qué quiere Dios de ti y de mí?

Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?

Deuteronomio 10.12-13

Darle lo mejor de nosotros a Dios, es lo que Dios quiere de nosotros, no simplemente una ofrenda como Caín, sino lo mejor como la ofrenda de Abel, y eso agrada a Dios. Si queremos agradar a Dios necesitamos darle lo mejor de nosotros a Dios.

Aprender de Abel nos permite entender que no importa quienes seamos, de qué familia vengamos, donde estemos, nuestra situación económica, o quien nos relacionemos; Dios se merece lo mejor de ti y de mí. Si no estabas dándole la importancia a Dios, si las cosas con Dios iban a mitad de camino es tiempo de reflexionar e ir de paso a paso haciendo cada lo más agradable y para Dios, pues él se merece lo mejor de tu vida y de mi vida.